Estreñimiento

Es un síntoma común en los pacientes durante el tratamiento del cáncer de cabeza y cuello, especialmente si requieren medicación para el dolor. Una de las causas más frecuentes es el uso de analgesia tipo opiácea, pero también puede deberse a cambios en la dieta (disminución de la ingesta de líquidos y/o alimentos ricos en fibra), y disminución o falta de ejercicio físico. Todo ello puede disminuir los movimientos intestinales, favoreciendo que las heces no absorban agua y se vuelvan secas y duras. La evacuación se dificultará y podrá ir acompañada de dolor y molestias.

¿QUÉ TE RECOMENDAMOS?

  • Beber a lo largo de todo el día, entre horas, alrededor de dos litros.
  • Principalmente a base de agua, pero también algunas infusiones, caldos vegetales, zumos de fruta y verdura naturales con su pulpa (ciruela, naranja, piña, tomate…).
  • Evitar el té negro u otras infusiones astringentes, bebidas de arroz o zanahoria.
  • Beber en ayunas uno o dos vasos de agua templada. Si no hay náuseas, se puede añadir una cucharada de aceite de oliva virgen al agua y seguidamente una pieza de fruta, como un kiwi o una naranja.

A diario, y si es posible a la misma hora, sentarse en el váter, aunque en un primer momento no se hagan deposiciones.

Aumentar el consumo de fruta fresca y verduras (preferiblemente crudas), legumbres, cereales y derivados integrales, setas, frutos secos y semillas. Si se elaboran cremas, purés, zumos o batidos, no colar las preparaciones con el fin de no eliminar la fibra.

Sobre todo, para una buena salud de la microbiota, es fundamental incluir fuentes de fibra prebiótica, un tipo de fibra que alimenta a determinadas bacterias. Estas, a cambio, producen componentes beneficiosos para la salud que nos ayudan a regular el tránsito intestinal. Entre algunos de los alimentos que contienen este tipo de fibra encontramos:

  • Frutas: pera, ciruela, plátano, manzana, cerezas, naranja, pomelo, fresas, uvas, higos, albaricoque, nectarina, melocotón, granada, kiwi, moras, arándanos, frambuesas, piña…
  • Frutas deshidratadas: dátiles, higos secos, orejones, arándanos secos, ciruelas, pasas.
  • Verduras y hortalizas: cebolla, puerro, ajo, espárragos, alcachofa, calabaza, achicoria, remolacha, endibias, lechuga, col…
  • Tubérculos: boniato, tupinambo, yuca, patata (cocida y posteriormente enfriada)
  • Legumbres: Todas… lentejas, garbanzos, alubias, judías, guisantes, habas…
  • Cereales integrales: arroz, cebada, avena, trigo sarraceno, centeno, salvado de trigo…
  • Frutos secos y semillas: nueces, avellanas, almendras, pipas de calabaza, pipas de girasol, semillas de lino…
  • Setas.
Algunas recetas sugeridas:

‘Champizzes’

 

Verduras en el microondas con vinagreta de frutos secos

 

Hamburguesa de garbanzos

 

Ejemplos de platos para introducir más fibra en las comidas y cenas
Preparaciones con cereales integrales y legumbres con vegetales, frutos secados o frutos secos:
Platos guisos/ahogados:
Tortillas/revueltos:
  • Tortillas: de espinacas, de berenjena, de judías, de champiñones…
  • Revueltos: de ajos tiernos, de alcachofas…
Platos de hortalizas y setas:
  • Cremas de verduras (sin colar).
  • Verduras y setas al vapor, al microondas o a la plancha.
Alimentos para picar entre horas
  • Musli, cereales de desayuno integrales (sin azúcar).
  • Yogur natural con avena y pasas, pasas y nueces, etc…
  • Palomitas caseras
  • Un puñado de frutos secos.
  • Un puñado de fruta desecada: pasas, ciruelas, albaricoques…
  • Fruta entera con cáscara: manzana, uva, pera, melocotón, ciruela…
  • Fruta sin cáscara: mango, piña, granada…
  • Polos y helados caseros de fruta.
  • Bastoncillos integrales o con cereales y semillas.
  • Cookies integrales.
  • Bocadillo de pan alemán con el que más apetezca dentro.

El membrillo, el plátano, el arroz blanco, el pan tostado, la manzana cocida o la compota.

Salvo en los casos en los que el tratamiento se haya visto acompañado de un aumento de peso.

Caminar todos los días entre 20 y 30 minutos por lo menos. Si no es posible, movilizar el intestino con pequeños masajes rotativos en el abdomen en el sentido de las agujas del reloj.

A excepción de aquellos casos en que el tratamiento se haya visto acompañado de un aumento de peso.

Caminar cada día entre 20 y 30 minutos como mínimo. Si no es posible, movilizar el intestino con pequeños masajes rotativos en el abdomen en el sentido de las agujas del reloj.

Avisar al equipo de referencia en caso de requerir laxantes.